Porque hay días buenos y días peores. Días blancos y días negros. También hay días grises, que, en su mayoría, se borran de tu recuerdo como la neblina que pasa. Hay días que te levantas con energía, y días en que la cama se pega a ti impidiéndote abrir siquiera un ojo. Días en que todo sale bien, perfecto; y días en que todo está torcido, y todas las esperanzas se vienen abajo. Porque no todos los días son iguales.
Cuando tener razón deja de compensar
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Cuando tener razón deja de compensar | Siete en Familia
[image: Dos hombres jóvenes discuten cara a cara mientras un tercero
observa en silencio.]
A vec...
Hace 3 días

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