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Por qué, si podemos ser amables y comprensivos con los demás, nos cuesta darnos una palmadita en la espalda a nosotros mismos?
El conflicto puede estar asociado a la autoexigencia. Culturalmente, incluso, pesa sobre nosotros la demanda de superación, la exigencia de no ser débiles.
Si podemos aceptarnos como personas imperfectas entonces llegaremos a tenernos mayor tolerancia. Es un gran paso, también, al autoconocimiento. Reconocer nuestras virtudes y defectos. Saber que hay cosas para las que somos buenos y otras que no se nos dan tan bien; por lo tanto, será lógico que nuestros resultados no sean siempre de nivel de excelencia.
Estudios demuestran que las personas autocompasivas, tienen una menor propensión a la depresión y la ansiedad. Esto se traduce en personas más felices y optimistas. Más contentos consigo mismos. Así como queremos a los demás con sus virtudes y defectos, podemos querernos a nosotros. Darnos la oportunidad. Confiar.
Desde ya que no se trata de no tener fuerza de voluntad o de justificarnos todo. Como siempre, los extremos no son buenos. Hay que intentar encontrar la dosis justa de autocrítica y tolerancia.
🔴 Tu ADN Espiritual 1 Pedro 2
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ORACIÓN PARA ROMPER MALDICIONES: Repite conmigo con fuerza: “Padre
celestial, en el nombre de Jesús, vengo delante de tu presencia. Reconozco
que tú me cre...
Hace 11 horas