.
Por qué, si podemos ser amables y comprensivos con los demás, nos cuesta darnos una palmadita en la espalda a nosotros mismos?
El conflicto puede estar asociado a la autoexigencia. Culturalmente, incluso, pesa sobre nosotros la demanda de superación, la exigencia de no ser débiles.
Si podemos aceptarnos como personas imperfectas entonces llegaremos a tenernos mayor tolerancia. Es un gran paso, también, al autoconocimiento. Reconocer nuestras virtudes y defectos. Saber que hay cosas para las que somos buenos y otras que no se nos dan tan bien; por lo tanto, será lógico que nuestros resultados no sean siempre de nivel de excelencia.
Estudios demuestran que las personas autocompasivas, tienen una menor propensión a la depresión y la ansiedad. Esto se traduce en personas más felices y optimistas. Más contentos consigo mismos. Así como queremos a los demás con sus virtudes y defectos, podemos querernos a nosotros. Darnos la oportunidad. Confiar.
Desde ya que no se trata de no tener fuerza de voluntad o de justificarnos todo. Como siempre, los extremos no son buenos. Hay que intentar encontrar la dosis justa de autocrítica y tolerancia.
La edad que algunos quieren decidir por nosotros
-
Edad, curiosidad y aprendizaje: por qué nunca es tarde para empezar algo
nuevo | Siete en Familia
[image: Hombre de unos 70 años escribiendo en un cuadern...
Hace 9 horas








